miércoles, 2 de diciembre de 2009

Carita feliz


El pan caía, y con la mermelada siempre hacia abajo.
Tenía los ases y nadie apostaba por ver.
Las risas debían salir de mi, pero no veía el porqué.

Se burlaron de mis notas y diplomas
que en casa no premiaban.
Se burlaron de mi carácter;
la cabra pesá, tímida y enojona.
Crecí a la mala,
en crisis, verguenzas y errores.
Sin sermones, ni castigos.
Sin consejos, ni apellido.
Sólo me enseñaron a amar,
y puro que sufrí por aprender.
Toqué piano y nadie se interesó,
escribí cuentos que nadie leyó,
inventé bailes que nadie vió,
canté siempre, nadie escuchó.
No la justifico, ¡la culpo, sí!
¡y lo he llorado tanto!
Me amarré zancos al cuello;
o avanzo o me mato.

Sola,
todos pasaron de mi,
y volvieron.
Sola, no recibí a nadie.
Ahí, sola,
fue escribir
el amigo y el placer,
amante si quieren.
Un día me lo quitaron,
lo recuperé,
y aquí se queda.
Sino es amor, yo no sé.

Me encontré con que
el mundo va por allá adelante,
trato de alcanzarlo por mi propio camino.
Otros se topan,
se tropiezan,
hasta mueren.
Les enseñaron profundidades y banalidades
que no valoran, peor, que nunca usan.
Yo los envidiaba. Yo me enseñé sola,
y de puro sola unía cosas,
mientras ellos las coleccionaban,
empolvándose con ellas.
Igual los envidio, pero con lástima.
Quizás no vean lo que yo.
Y que yo no vea lo que otros,
me fascina. Me motiva.
No me creo nada más que yo,
a veces también me basta conmigo.
Como hoy,
en que pienso que quizás tengan razón
los que me regalan de vez en cuando tiempo,
y sonrío, orgullosa... Y culpable.
No me permito alegrarme mucho,
son resquicios de costumbre.
Aún así,
hoy agradezco esta vida,
manchá con tanta mermelada,
que no hago sino mirar con ternura.

domingo, 29 de noviembre de 2009

A Mar

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Así es, exactamente,
que está vivo, respira.
Existe y brilla lo inerte,
inclúyome, inspira.

Cambia todo siempre,
ordena en paz y la da.
Y eso busca el hombre;
el deprimido y el suicida.

Así es, justamente,

como venimos; huida.
Atosigados de muerte,
a recordar la vida.



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viernes, 27 de noviembre de 2009

Anagnorisis

En el hito tripartito vendí el carné. Viajé en el tiempo y volví a prometer lo mismo, pero cruzando los dedos. Detrás del árbol me violé a la madurez tapándole la boca y sin mirarla. Rolé cogollo de sensatez y hojitas de orgullo, me los fumé... Y ahí estaba de nuevo, con trece años, si es que alguna vez los tuve, escuchando el - ¿Aló?... ¿Alóo? ¡De repente un tortazo en el tímpano! Mentía dulce, entró tan ácido que perforó el cerebro. Ese fue el día en que perdí un octavo de masa encefálica. Volví a ser mortal y estúpida. Tenía que suceder, pero nunca más conchetumare.

M. Blanca.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Rebelión II

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Estimadísimo Poeta:

Mi carta anterior tenía por motivo enrrostrarle que existo. No pensé que el epílogo de la novela sería el capítulo en que usted finalmente lo comprendería. Defíname ironía.

Después de semanas de interminables conversaciones, bellas canciones, infantiles dibujos, reveladores versos y encuentros sicóticos, aceptó la invitación sin yo invitarlo; compartió mis más tímidas sonrisas, descifró las verdades de mis miradas, recorrió las dunas de mi cuerpo y sucumbió al lenguaje de mis manos. Me trató como sólo podría hacerlo su sensibilidad. Jamás vi más devoción en otros ojos, más temor a enloquecer, más ahínco en recordar. Sus maneras de querer no las podría olvidar. Me recitó poesía mientras sus dedos tocaban melodías en mi espalda, bailamos a ritmo lento, cálido y torturante. Dijo no haberse sentido así en tanto tiempo, conteniendo decir nunca. ¡Me dijo que lo haría perder la cabeza! ¡Le dije que la perderíamos los dos! ¡Qué dónde estuve! ¡Qué si viniera el amor, el pronóstico anunciaría sufrir! ¡Me hizo sentir la musa más deseada y venerada del Olimpo!

Después de aquel día los versos aparecieron como muertos en guerra. Sentados escribiéndonos pasábamos las horas. Un día; una canción, un lujo de métrica y abstracciones, su obra maestra según usted. Me la regaló confesando no haber podido escribirla jamás sin haberme conocido. Por mí y para mí. Las historias de noche no me las mostró nunca. De mi pluma la tinta brotaba al papel sólo en honor a usted, le obsequiaba cada manchita mientras soñábamos viajes, planes y promesas.

Sin embargo el precio de casar a un dragón, y más encima celeste, se paga con fuego o a quemarropa. Pasó lo obvio; me enamoré de usted y su compañía fortuita. El platonismo se transgredió y la ambición de tenerlo en el día a día crecía noche a noche. Ambición que me hizo creer, desde el primer verso, ser mutua. Pero a usted... A usted le bastó. ¡Me apuñaló diciendo no necesitar nada más que saber que existo! y se abalanzó sobre el escritorio buscando un papel, mientras el puñal terminaba de entrar en mi pecho me lanzó un poema, lo tomé en el aire, lo puse en mi pecho intentando detener la hemorragia, pero no bastó... Se manchó hasta la inocencia.

Ni con cortesía me está pagando ¡Hoy sólo me habla para hacerme leer sus versos y yo aquí con un pulmón perforado apenas y respiro! Alega a su favor que todo es para mí ¡Todo, menos usted! Me volví víctima de mí misma, viviendo de quien me mata, matándome por vivirle. Renuncio. Anémica, no debo desangrarme de amor y menos de odio. Escríbame hasta donde le alcancen las proyecciones que hace de mí, después búsquese otra ninfa que le aguante sus delirios de cómodo ermitaño mediocre ¡Ah, pero qué torpe! ¡Había olvidado que usted tiene mujer! ¡Esa que ni quiere ni respeta, pero lo estabiliza! ¡Yo no, yo estoy tan loca como usted! ¡Dígale a ella que le inspire universos!.. ¿O fue justamente esa carencia lo que lo hizo venir hipnotizado aquí? ¡Su sirena se desescamó y vuestro mar se secó hace siglos! Sígale mintiendo, invéntele ríos, yo y el mío seguiremos mirando el Rosas, pero no en esa banca.

Esta carta sí es para regañarle. ¡Usted es un egoísta; conmigo y consigo mismo! ¡Sabe que juntos podríamos ser dioses con el poder que nos dió el invierno! ¡Mire lo que ha creado con sólo un paseo "celestial"! Me enerva su recelo a quebrar la fantasía que erigió sobre mí, y mayor es su miedo a corroborar que si soy una realidad no podría sino enamorarse más, tener que elegir y arriesgar. Y ya saben lo que dicen, quien no se arriesga no... No vale la pena. La justicia es mi piedra angular y nadie conoció esa virtud mejor que usted. Así que hoy hemos de morir; tome asiento, yo me encargo. Viviremos en nosotros sólo hasta que los recuerdos que tanto nos costó salvar se ahoguen y nosotros con ellos. Justo como no lo quiso usted; con estos ojos, estas cejas y muy gris.

Si decide volver y quedarse; búsqueme, aquí estaré un tiempo con mis profundidades. Olvidar ésta vez será trabajo y le ando sacando la vuelta. Vuelva si elige vivir de valentía, pero no le aseguro estar aún para usted. Poetas y marineros valerosos me rondan, no se crea el único que escucha mi canto... Aunque hoy sea el único que yo quisiera que me oyera hasta ensordecer.


Desapareciendo de su cama de papel,




María Antonieta.
Hoy, María Blanca.








(... Al Demonio.)
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sábado, 21 de noviembre de 2009

Conversaciones de lavamanos

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- Ya cabras, tienen pega, vengan pa' acá.
- Usté dirá; dónde y cuánto.
- Desde aquí... Todo el largo.
- ¿Todo el..?... ¿Qué le pasó mijita?
- A'er ¿Son periodistas o tijeras las hueonas?
- Ay, ya... ¿Está segura?
- Segura nunca.
- ¿Veamos como anda mañana mejor? Madrugada no es buena consejera.
- Madrugada no da consejos. Pide hechos honestos, yo le creo.
- ¿Y si no le viene el corte?
- Prefiero eso a que me venga la angustia.
- Oiga, ¿y si metimo' mano en la chasquilla no má?
- No me están entendiendo parece, ¡no es pataleta!... Lo necesito... Y tiene que ser harto, un punto aparte, no una coma.
- Como hace cinco años...
- Sí... como esa vez.
- Ya. No es que no queramos trabajar ¿ah?, pero ¿y si se lo pinta no más?, como las últimas... ¿Cuatro veces?
- Esas eran comas.
- Ah... Bueno. Esto es un crimen señorita... Pero usté manda. ¿Le damos?
- Sí, afílense que yo disparo.
- Craj... Craj... Craj... Craj...
(En un segundo late, el otro muere, el otro cae y el último nace)
- ¿Les he dicho alguna vez que las quiero?



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martes, 17 de noviembre de 2009

74 días de tú

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Brote remoto, iceberg hundido, número infinito, locura recetada, palabra pintada, luz que opaca, veneno adictivo, paz que exaspera, musa implasmable, timidez excitante, escultura impensada, ciudad virgen, tormenta sin furia, rosal armado, oro disfrazado, delicadeza ermitaña, herida que embellece, sangre que sonroja, pájaro que no aterriza.

M. Blanca (ex - M. Antonieta).

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lunes, 9 de noviembre de 2009

Alabama

.
Como éste Jazz:
.
Apretándome desde adentro,
con una mano,
el ombligo y lo que alcance,
abajo del esternón hundiéndose.
Ocupándome
espacio en los pulmones,
cortándome
el paso del aire,
aplastándome
suavecito el pecho.
Erizando los hombros,
juntando los párpados,
acariciando con dos dedos
la espalda hasta su fin...
.
Y dueles;
en alma triste
saxofón,
grave y profundo
violoncello,
punzante
redoble de platillos,
terrible
acorde de piano,
expectante
silencio de orquesta,
lejano
vozarrón que no está,
se adivina,
es el saxo...
Así mismo tú
cuando son tus palabras.
.
Y eres;
constante cadencia suficiente.
Sencillo,
complejo,
tranquilo,
tormentoso.
Despreocupado,
ocupado,
nocturno,
anacrónico.
Preciso,
refinado,
etéreo,
absoluto.
Suave,
sensible,
maldito
y gris.
Tal como éste jazz.


M. Antonieta.
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miércoles, 4 de noviembre de 2009

Me acordé

No estoy siendo ella,
y pa' peor soy otra muy distinta.


No controlo,

la familia puede creer que sí
porque no me han visitado en cárcel ni en loquero,
pero si el gatillo llegara a mi mano, mataría.
Si me acaricia de nuevo, no se salva.

Si duele mañana, mañana vemos.
Si está servido, beberé...
¿Qué tengo aparte de lealtad al impulso?
¿De hedonismo y sinceridad animal?

Lo prometí en tu nombre,
porque hoy no me respeto.


Estoy escribiendo pensando en
lo confuso que te hablaría si te llamo,
porque la voz se corta como mi pelo,
de la raíz a la punta leo;

no hago lo que quiero, claramente,
no quiero lo que hago,
no tengo lo que amo, negramente,
no amo lo que tengo.


El arte era el camino más noble,
el mío lo pinté con sangre estancada.
Vida culiá,
me pesa la que no he llevado a mi cama,
se cae a pedazos la que sí. Sífilis inminente.

- ¡Tan pendeja matándose a estas horas!
- Disculpe, pero a mí sí me importa no ser feliz.
- Trabajarle a quién, contésteme eso.

- Si supiera... A la vida ojalá.

¡Imaginar basta! ¡Sí!
¡Cuando no hay dinero de por medio!
Me queda imaginarte a ti,
y tenerte a ratos,
luego; extrañarte e, i, o y u ratos.
¿De qué me sirven hoy tus versos

si no me contienen el cuerpo
cuando me desencajo demonio?

Váyanse. Todo me pesa,
y no hay balanza ni amigo que soporte.
Me fumaría hasta las falanges,
pero no tengo fósforos.



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domingo, 1 de noviembre de 2009

Corta


Qué fácil
existir, pero ¿encontró una razón?
Qué fácil
no fumar si no le pesa el respirar.
Qué fácil
no emborracharse si no acostumbra transgredirse.
Qué fácil
ser galán siendo hombre, una es puta.
Qué fácil
caminar, pero ¿sabe a dónde llega?
Qué fácil
lamentarse si no se detuvo a comprar pañuelos.
Qué fácil
olvidar vivir si vive reviviendo lo olvidado.
Qué fácil
seguir en pie y ya vamo' si se jala esos gramo'.
Qué fácil
soñar, ahora; haga algo.
Qué fácil
escribir, hacerlo distinto no tanto.
Qué fácil
saber todo eso si asistió a esos colegios.
Qué fácil
tener todo eso si se meció en esa cuna.
Qué fácil
no rascarme cuando no le pica a usted.
Qué fácil
callar, no puedo estrangularte.
Qué fácil
enamorarse de ti.
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miércoles, 28 de octubre de 2009

Celeste

Tu mirada al frente y yo por fin dándome permiso de atravesarla de acá hasta allá en rojo, ¡Qué caso había! Si la infracción de sólo estar allí y así, causaba y cubría todos los daños. Cuidado con las curvas.

La distancia que imponen tus cejas me era ya conocida cuando no me conocías, y ahora entiendo que se trata de altas cercas celosas custodiando ese par de palacios, con tantos rincones que me perdí por horas en umbrales de temor al entrar y de nostalgia al salir (te advertí que te extrañaría). Me paseé de la mano con el querer, el placer, la ansiedad y la sorpresa que habitaban, intentando no olvidar lo inolvidable que eran, tú hacías lo mismo.

La almohada, tus dedos bajando desde mis sienes estaban dibujados en ella cuando la conocí. Constaté entonces que mi visita fue concebida primero en los jardínes traseros, ahí, atrás de las cuencas y hace días, quizás semanas y quizás cuánto. Te contara yo.

Las palabras; los cimientos de este volátil y colorido nosotros, no lucían. Esta madrugada los pilares eran tus pupilas, que negras opacaban hasta al tragaluz, dirás otra cosa, pero no.

Qué de dónde salí yo, me preguntabas sonriendo, déjame creer que del propósito de que tengas esos ojos.




M. Antonieta.

viernes, 23 de octubre de 2009

Aún es primavera

,

Veo plátano oriental flotando, como nevazón que aún no vivo.
Así me acerco a lo que sería, al imaginarte, el estar contigo.
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M. Antonieta.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Al fin y al cabo

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No es por amor, amor,
es morbo de olvido,
no es por sabor ni dolor,
fue largo, pero se ha ido.

Es adormecerse
en el no estar, estar sin morirse,
Es sincerarse
despertar y sin más excusarse.

De ardor agradable
alcohol azucarao' de cantina,
preferible a un cable
al cuello enchufao' en la tina.

Quiero morir insana
porque ha de suceder igual,
¿Negarme?, opción innecesaria,
¿y si mañana un choque mortal?
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martes, 20 de octubre de 2009

El país de las Naranjas



Este país nació del resplandor del sol y el ímpetu del río. El escudo patrio dibuja una fuente de plata que contiene un tutifruti de peras y uvas verdes sin pepas. En lo más alto del territorio soberano, al viento libre ondea negra, amarilla, naranja y roja la bandera; Cuentan los veteranos que los colores están en directa relación con la mitología que versa sobre el origen de este país, de aquel día que se juntó el sol y el río provocando un incendio que arrasó con todo hasta una ciudad llamada Coyhaique o algo así. Algunos aseguran que ese acontecimiento aún no sucede, siendo un génesis y apocalipsis, que está escrito, que será. Otros aseguran que fueron los colores de las manos de una musa. Los más pragmáticos lo asocian simplemente al paisaje decorado con naranjos que antes fueron limoneros. El himno nacional es de autoría de John Lennon y es habitual oírlo canturrear por algún ciudadano en cualquier callesita desolada. El suelo es especialmente apto para el cultivo de pepinos y tomates, pero no son sino las hectáreas de yerbas psicotrópicas siempre verdes de abril a abril que se consumen en altas dosis, las que sustentan la economía y la felicidad de toda la región. Existen industrias menores pero no por eso menos importantes, de hecho son vitales, como la fábrica de carpas de circo y las pizzerías abiertas a toda hora. Cabe destacar que se estila vivir de noche. Para inspiración de los bohemios siempre hay luna llena y Mercurio se divisa incluso desde los subterráneos. La dieta de los habitantes de este país basa su ingesta de proteínas en cuellos de mujer que se venden a mil quienientos pesos el kilo en todas las carnicerías, las que extrañamente y sin motivo razonable tienen apariencia de panaderías. En las panaderías se vende el pan preparado con quesillo, sale a eso de las cuatro y media de la madrugada. El rin rin raja es el juego nacional y el ron en tapita el trago típico. El ministerio de justicia es la autoridad máxima reemplazando al palacio de gobierno. Todos los miércoles del año la gloriosa orquesta nacional ofrece conciertos a los que está prohibido constitucionalmente no asistir. Está permitido robar sí y sólo sí las especies sustraídas contengan chocolate en cualquiera de sus formas. Las distancias prácticamente no existen, el tren cruza la ciudad de un extremo a otro a una velocidad excesiva dirían los partes que aquí no se imparten, pero de los que tenemos conocimientos por la prensa en internet. En la estación de ferrocarriles se regalan cigarrillos si usted no tiene al momento de esperar, sí, los vicios se respetan. Está prohibido por ley la cultura rastafari bajo el lema "¡Asúmanse, volaos!". Los teléfonos públicos son todos seeexys y funcionan siempre. Las gatas se llaman Rita y los perros Clifford. La principal característica y atracción turística de este país costero son sus tonos naranjas en el paisaje que no dejan indiferente a los viajeros más drogados. Hace un tiempo que desde el lugar más alto, ahí donde está la bandera, se divisa una isla que avanza lentamente hacia la costa poniente de este país, situación que ha revolucionado el, hasta entonces, inexpugnable lugar. El fenómeno no ha podido ser explicado satisfactoriamente por ninguno de los islólogos de la región. Las esperanzas reposan en que el afuerino que habita dicha isla traerá las repuestas, pues se comenta que éste tendría alguna importante conección con el origen de este país, por lo que desde ya se han ideado algunos carnavalescos preparativos para el día de su arribo. Las teorías hablan de que es él quien ejerció, de alguna forma inexplicable aún, esta anomalía geográfica. Otros se aventuran a afirmar la existencia de un magnetismo proveniente desde este país. Quizás las teorías no sean excluyentes. Conoceremos la verdad si es que no demora demasiado, sino aquí nos morimos o nos matamos.




M. Antonieta.






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domingo, 18 de octubre de 2009

Arriendo Pedazitos


- Después de un poco más de dos años, he decidido ser más honesta, esto (mi intervención) es un negocio encubierto y para desilución de algunos, si cacho algo de inglés -


Podría regalarlos, pero no sería justo. Les presto, porque les insisto, voy de paso, tomen o dejen. Vívame o sólo léame; todo se paga. El agrado y la indiferencia son igual de válidos. Es retroalimentativo. Los plazos son conversables, pero no conmigo. El precio lo elige usted, a menos que no quiera, pero yo no me aventuraría. No hay garantías, el producto viene dañado de origen. No hay fines de lucro, sólo cognoscitivos y humanistas.


Visite piloto.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Naranjas


El cielo blanco nos recordó que la noche empezó negra sobre esa banca gris que reservaste sin consultarme a un costado del río Rosas, escuchó todas esas preguntas que no me hace nadie más que tú. Nos vió robar agua y chocolate, botar humo y vaho, contarnos lo que no se suele, lo que ya no duele. Mientras la ciudad dormía despertábamos a un ti y un mi, adormeciendo con Valpax un nosotros, ¿Y acaso importaba? Por la presión el clima no era aún favorable según tu barómetro ¿Y así y todo emprendiste vuelo por la ciudad para aterrizar aquí y a éstas horas? ¿Las razones? En el aire y perceptibles, como las pelusas de tu bufanda, como los colores de mi pañuelo.





M. Antonieta.

sábado, 10 de octubre de 2009

Por esto escribo

.

Mi abuelo me contó con total nitidez que su primer recuerdo lo remonta a sus seis años cuando a hurtadillas se levantaba al alba y subía un árbol gigantesco a comerse las peras más sabrosas. Al rato llegaba su abuelo al mismo árbol a recoger las que estaban en el suelo, él pequeño José Aros le lanzaba peras desde la rama más alta directamente a la nuca. Papito Vargas nunca sospecho sino del viento.

¡Me contaste tantas cosas! ¡Y yo ya no sé lo qué hice ayer!

Mis recuerdos son contados sueños en tonos pasteles; la mitad de ellos creo que nunca fueron reales sino imaginaciones nocturnas en el limbo, vivo más tiempo en lugares que no estoy y así se explica; Los sentimientos pasados son joyas devaluadas que quedaron en un cajón del que perdí la llave; Los amores personas a las que conocí tanto y que hoy son extraños tan extraños que no extraño; Las demás personas pasajeros de esta micro con destino a donde ni uno de ellos iba; Los amigos compañeros de teatro, a veces protagonistas, de pronto antagonistas y un día mutis; Los días son hojas escritas que se meten en el costado izquierdo del forro color rojo del cuaderno de lenguaje; Los rencores picazones, las picazones cicatrices, las cicatrices un indicio de... Sí, aprendí, pero ¿qué fue exactamente lo que pasó? Bien o mal, bloqueo sucesos que me dañan, silencio diálogos y altero el orden de causas y efectos. Cada quien se alivia como puede me digo mientras edito y aplico fade out a todo el track.

Tantos nudos en esta teleserie, no podría recordar cada capítulo, pero... ¿Tan aguada es la tinta de mi bitácora? ¿Tan etéreo mi paseo? ¿Tan poco me importa lo que hice y fui? ¿Me recuerdan? Yo no. No me culpen por favor, quisiera ser siempre la misma y llorar con las canciones, aunque cuando veo el odio en los ojos de Mónica Aros al hablar de quien me juró matará, pienso que quizás es un regalo ser así; No recuerdos, no sufrir, no rencor, no melancolía, no nostalgia, no mirar atrás (por ciega, no por voluntad)... No soy fuerte, sólo tengo la facultad de olvidar. El presente es mi cómplice más real, existe solo y yo existo sólo en él y eso es lo único cierto, me entrego por completo al hoy, no es pasión ni locura, es que si no lo hago, no vivo. Ayer ya me fui y mañana no estaré.

¿Hola?





.-

miércoles, 7 de octubre de 2009

Rebelión

Estimadísimo Poeta:


A usted que; ha imaginado mis más tímidas sonrisas, las verdades de mis miradas, las dunas de mi cuerpo y el lenguaje de mis manos; A idealizado hasta el colmo mis bondades y virtudes, mis crueldades y lamentos; Me ha coronado en un altarcito y me ha recubierto de yeso. Otras noches de crema y chocolate.

Desde aquí y con el respeto que se merece, y no sin antes agredecerle cada palabra parida con mi apellido, me he visto en la obligación de enrrostrarle una verdad que desconozco si usted tiene miedo de ver o ve y le teme, aquí voy; Yo existo.

Tengo una larga cabellera que mojar, embetunar, enjuagar y peinar a diario. Despierto con las cuerdas vocales frías y flojas. Me aparecen ojeras cuando me desvelo, generalmente cuando usted me abusa. Como y suspiro, igual que las mortales. Cuando siento tristeza lloro y sepa que a mi pesar, bastante.

Aunque sus vicios de devoto le hagan verme a ratos divina, nací igual de bastarda que usted. Tengo pasado; pesado y pisado. Así es, existo de antes. Pero por alguna razón usted prefiere relegarme a un eterno romance entre su imaginación y su inspiración. ¿Será que no necesita más que su propia nostalgia? o ¿Será que al estar yo a su alcance pierdo gloria?

¿Usted me usa?, pues bien, lo empezaré a usar yo. De tantas letras me embriagó, que siento la necesidad de beber y dar de beber también. Por haber sido usted mi cantinero, le invitaré unas copas, guarde el lápiz, yo invito.

No crea que la presente es sólo para regañarle, no podría. Esto es una invitación. Sepa desde ya que aquí estoy, fumándome un cigarro - porque sí, tengo pulmones, una boca, índice y anular - para cuando decida tener el valor de compartir mis más tímidas sonrisas, descifrar las verdades de mis miradas, recorrer las dunas de mi cuerpo y sucumbir al lenguaje de mis manos.

Esperanzadamente sentada en su cama de papel,



Su Musa.




(Dedicado a otra musa, M. J. Olivares)


M. Antonieta.


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sábado, 3 de octubre de 2009

Sécate esas lágrimas




X: De izquierda a derecha se aprende.

Y: De derecha a izquierda también.

Z: No importando el orden; X no existe sin Y, ni Y sin X.


Nota:

Si esquiva siempre y no se hace cargo de la carga de su cabeza,
no sabrá ni de Y ni de X... Ni de W, N, G, 4, R, +, zz, 761, etc...





martes, 29 de septiembre de 2009

Entrelíneas

___________________
___- Sí______________
__________________
___________,_______
___________________
__________pero_____
___________________
___________________
___(cosas que_______
___________hoy_____
__________,_________
___________________
______mañana ya no,__
____________________
___pero por eso No hoy)
___________________
___________________
____________________
____________________
____________________.
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- Es-pero.
M. Antonieta.
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viernes, 25 de septiembre de 2009

Carta a Dios

Estimado Señor Pulentosamente Omnisciente;

Me dijeron siempre en casa que antes de pedir, se agradece. Gracias. Aquí voy. No dudo de la perfección de tus obras, pero has puesto en nosotros la facultad divina de soñar, la voz para clamar y la constante inconformidad en esta esencia pecadora. Días como hoy en que las situaciones me sobrepasan no me sirve este cuerpo y mi ser está dañado. Quisiera... Otro par de ojos detrás de las cuencas para mirar siempre hacia dentro, antes que afuera. Una memoria que funcione para dejar de sentir que voy de paso. Cuatro oídos indepedientes entre sí para escuchar a todos los sabios, cantantes y músicos. Los pies torpes, sin pulgares y las rodillas reforzadas con hierro, para caerme más, avanzar y sufrir menos. El corazón con un filtro conectado al hemisferio izquierdo del cerebro, en su defecto, una alarma en caso de inconsecuencia o desastre inminente. Ser monumentalmente alta, respirar en el final de la estratosfera, que las nubes me acaricien las mejillas al avanzar y me nublen la mirada cuando aborrezca el mundo que hay abajo. Tener un par de alas majestuosas para largos vuelos, pero no haber nacido pájaro, ellos no aprecian la fortuna que les has dado. Que los pulmones me perdonen, que no guarden rencor y se regeneren. Lo mismo mi alma. Quiero tener en los labios su sabor favorito, para que si me besa no se vaya o por último me recuerde siempre.

No te pediré que salves mi alma, Visa me miente, todo se paga.

Sin otro particular, y esperando que alguien lo ampare a usted,
siempre y nunca suya...