domingo, 20 de junio de 2010

Privado en público

Me coloqué el sombrero tapando mis ojos. Me guardé las joyas en el bolsillo. Cubrí mi cuerpo con el manto más opaco y caminé por la calle principal. Todo mundo iba en la misma dirección rumbo a la feria del pueblo. Al entrar, me di cuenta que quizás el cuidado era innecesario. Había tanta gente que era imposible reconocer bien a cualquiera; comunes y extraños sin excepción, abrumados por el calor. Todos estaban exquisitamente vivos e inquietos. El contacto de los cuerpos al avanzar en distintos sentidos parecía molestarlos, como un trámite ordinario y sin importancia. Seguramente nadie más estaba allí para sentirse parte. Yo disfrutaba cada hombro que me tocaba, respiración que olía y conversación que no me hablaba. Mis mejillas y pecho estaban tibios, felices. Nadie estaba pendiente de mí ni guardaba absurda distancia. Sólo lamentaba no poder levantar la vista y mirarlos a los ojos. Me los imaginaba por sus voces y temperaturas, zapatos y ritmos. De pronto, alguien levantó mi sombrero sin permiso, pero con cuidado, deteniendo mis cálidas fantasías. Me miró a los ojos y dijo ¿Señorita Le Blanc? ¿Qué hace usted en un lugar como éste? Si le digo la verdad, no me creería señor oficial, respondí y avancé bajando mi sombrero.

jueves, 17 de junio de 2010

Veintidós

Hace años que no recibía un nuevo año con tranquilidad. Una sonrisa, un cigarro y la ventana. Los 21 fueron mi mayoría de edad y no antes. En los 21 que despido entendí quién era, me di mi espacio olvidado, expandí fronteras descubriendo, rescaté mi esencia y la trabajé, tuve fe en mí y me escuché millones de horas. Cambié cuatro veces; Superé, Excedí, Conocí e Integré. Volví a tener Cinco años, a recuperar quién fui en mi más tierna y real existencia, esa alma que creí perdida en el torbellino de los días revivió junto conmigo. Después de la guillotina no podría ser la misma y me alegro de las crisis y las recompensas. Comienzo mi nuevo año con la cabeza bien puesta, entendiendo porqué me pertenece, porqué funciona así y cómo debo hacerme cargo de ella para no volver a perderla. Crecí al volverme Niña, y es de las maneras más lindas que me ha tocado aprender. La mejor parte es que en el jardín infantil conocí a un Niño con el que viajo por la galaxia. Contenta de que el pedido que realicé, llegó, y superando dulcemente el encargo inicial. Un año exacto después de escribirlo arrivaba envuelto en cintas en esta misma habitación donde lo soñé. Profundamente agradecida, orgullosa y enamorada de las personas que están a mi lado. Con la sensación de haber encontrado mucho, pero sobre todo acá adentro, pudiendo entregar más allá afuera, formando un círculo de aprendizaje basado en el amor y sus caminos. Mis tres deseos los escribo porque se ha vuelto mágico y premonitorio; depositar con fe y verdad mi alma en letras ha resultado, además de un acto necesario y disciplinado como siempre, una forma de manejar el pasado, el presente y extrañamente el futuro: Amor, Éxito y Paz; pero como soy Géminis, dual y mutable, me permitiré que la otra pida tres más: Crisis, Cambios y Fuerza. Tengo nostalgia bonita, quiero tener 21 por un rato más, a menos que sea cierto que como dijo él, Poseidón me traerá vientos mejores y naranjos. Yo espero lo que me corresponda, sentada en el columpio mirando todo lo que me rodea.

martes, 15 de junio de 2010

Alivio


La ciudad y los curiosos dormían. La neblina avanzaba por las calles vacías, dificultando lo evidente, facilitando lo oculto. Los semáforos cambiaban indicando a nadie, parecían luces navideñas; inútiles, pequeñas.

Desde mi edificio al de él; quince centímetros. Entre él y yo, millas inconexas. Entre mi departamento y el de Gabriela hay sólo tres centímetros… Que la niebla me haga invisible, sólo unos minutos más, antes de serlo. Esta vez sí.

- ¿De nuevo hueón? – la oí tras mi espalda, afligida y enojada.

- Gabriela ándate porfa’ – dije apenas.

- Negra… Conversemos, ven.

- No hay nada que conversar Gaby. Está todo hablado y no sirve – le dije por tercera vez en el último mes.

- Mira pendeja, el que la hace, la hace, y tú ya no lo hiciste… Aparte, ya lo llamé – confesó.

- ¡¿Que hiciste qué?! – pregunté por inercia. Había oído perfecto y fatal.

- Que lo llamé poh Negra ¿No es ésa la huéa que querí, verlo? Bueno, viene para acá… Es persona, se preocupa, obvio – me dijo mientras se acercaba y buscaba mi mano. Se la quité sin darme cuenta para pensar en orden.

Viene. Dudé y me desesperé por actuar, olvidando un par de segundos que por eso mismo estaba allí; llevaba demasiado tiempo dudando, desesperada por actuar. Di un paso atrás. Gabriela sonrió. Oí el aire salir de su boca menguante, pero no la miré… Era mejor quedarse con esa sonrisa aliviada en el recuerdo. Era el último. Gracias Gaby pensé y dejé de dudar. Di un paso hacia adelante y luego otro hacia la ciudad dormida y sus curiosos.



lunes, 14 de junio de 2010

Y sé que los ojos se te nublan de puro ego


Después del temblor recuerdan haber notado el cielo, la luna o la temperatura cambiar. Si a todo el mundo le sucede, este error me hace sentir humana. Asistiendo a tu compañía de víveres y caramelos, me guardaba algunos en el bolsillo para este día en que ya no estás. Sin embargo sucede que vencieron hace un par de meses y los boto. Nunca volveré a pasar por lo mismo, porque aprendo. He aquí la razón por la que no debe extrañarte que no te extrangule por respuestas ni me mate por tus silencios. No me olvido de mucho y tengo mucho más que agradecerte, aunque al respecto estoy tranquila, siempre lo hice en su momento. Cierto es que hoy no entiendo qué sucedió, pero más cierto es que tampoco quiero hacerlo, digo, intentarlo, porque no hay motivos que avalen tu ausencia. Si alguna vez te falté, repróchame y juro que me callo en este misma línea. Sigo. No sé si sabías pero, la única traición que he perdonado en mi vida fue la tuya, hace tantos años, y que también ésta fue la razón por la que me permití en algún momento no serte tan leal (soy menos ingenua de lo que crees, pero no más inteligente, sólo justa). Ahora no puedo hacer otra cosa sino reprenderme por haber ido en contra de todo lo que siempre he pensado. Las personas no cambian, tarde o temprano vuelven. Así es, una vez más al indagar en el registro de presentimientos y guías olvidadas estaba escrito el futuro. Me conoces, me hago caso tarde. También pasé por alto aquélla ley del mundo agridulce que versa sobre la naturaleza lluviosa de las personas y la naturaleza no impermeable mía... ¿Y te habrás dado cuenta que toda omisión de principios fue concebida por fe para parirte amor? No sé tú, al menos yo cuando decía amarte hablaba en serio. Si fuiste capaz de olvidarme sin razón aparente, dudo todas tus palabras. Lo bueno es que los sentimientos caducan cuando no son correspondidos, así que no me aflijo, el tiempo hará lo suyo, como siempre. Me tendrás que entender; es profundamente imperdonable el haberme negado un vaso de agua cuando te grité por la ventana que venía del desierto. Simplemente fue inhumano y más aún que ni siquiera preguntaras qué mierda hacía yo en el desierto. No me queda más que desearte suerte y sólo suerte. Ojalá enrieles tu vida, por ti, y que siempre tengas gente que no sólo te lleve el amén y el vicio, aunque sospecho que esa fue la razón por la que se vencieron los caramelos para mí, pero no sé. Espero aprendas a olvidar a los que no te aman y a no olvidar a los que te aman. Por último, ojalá algún día seas la artista que se supone eres y que tus escritos no sean sólo cartas a un amor que no fue. Nunca vi nada más que lágrimas en tu taller y así no hay empresa que surja, y me refiero a tu vida. Un placer y un disgusto haberte conocido. Hazme sólo un favor: No contestes, de ninguna forma. No tendría sentido. Adiós.

domingo, 13 de junio de 2010

miércoles, 9 de junio de 2010

X



Sé de qué van sus romances.
Todos y ninguno.
Los conocí. A mí no tanto;
ni ellos ni yo.
Los tuve. Estuvimos.

Sé lo que no dan,
lo que les deben reclamar,
y cuanto ego abandonan.

Sé también
que no vivieron
lo que podrían.
No necesitaban más.
Mas yo sí y no llenaron,
pero es que,
no pensé que se podría.
Cuando sucedió,
entendí que aún desde acá,
sé de que van sus romances.

Al darme cuenta
reafirmé toda decisión tomada
y cable cortado.

Él tiene razón: No saben.
Y ayer lo mismo: No supieron.

Y ninguno siquiera sospecha
lo que descubrimos,
descubrió,
descubrí.
Lo que sin querer construimos,
construyó,
construí.

Aunque se lo explicáramos,
seguirían sin saber.
En cambio
yo si sé de qué van sus romances.

Es la diferencia,
entre estar por estar; porque estuvimos,
y estar para ser; porque hoy soy.


lunes, 7 de junio de 2010

Prejuicio


Felto miraba a su hermana Dania desde la copa del limonero. ¡Sube Dania! es sencillo. Dania, tres años menor, pensaba para sí ¿es bueno que sea sencillo? ¡Dania! yo sujeto la escalera, tú preocúpate de que ahí abajo esté firme. La niña tomó la escala sin entusiasmo con sus manitos. La movió un poco y se alejó. Estaba bien puesta. ¿Felto?... ¿Por qué subiste al árbol?... Ay, por jugar - respondió el niño. ¡Sube poh Dania oh! Se ve distinto desde aquí. La niña inspeccionaba a su hermano y luego a la escalera sin expresar cosa alguna, hasta que preguntó ¿Felto, la gracia es subir o la vista que hay desde allí?... Felto tomó aire como para hablar y descubrió que no quería pensar, entonces respondió por responder; las dos cosas Dania, ¡ya, sube!

Pasaron diez minutos más. La escalera esperaba como siempre, pero Felto estaba vivo, impaciente. La particular forma de ser de su hermana solía descolocarlo. Ya Dania, voy a bajar para mostrarte, hazte un lado. Esto es simple… -le argumentaba mientras bajaba alternando concentradamente sus extremidades- Me extraña que siendo de esta familia seas tan poco arriesgada… Las escaleras suben o bajan y no hay mayor problema en ello ¿ves? Ya llegué abajo. ¿Dania?... ¿Dónde estás? … Yo creo entonces que tú eres adoptado Felto – respondió divertida Dania, mirándolo hacia abajo, desde la copa del limonero.



viernes, 4 de junio de 2010

La ciencia del sueño


- ¿Qué película es?

- Una importante.

- Y cuándo empiezaaa...

- Cuando el dvd quiera, sino, veremos la película de nosotros sentados aquí...

- Y se llamaría...

- ... Se llamaría... "¿Sientes acaso que había que nacer para esta historia?"

- Oh...

- Jaj... ¿Así era o no?

- ...Sí.

- Ya, empezó... Pensé en ti mientras la veía, así que debes verla.

- ¿Ésta veías ayer?

- No... Ésta la vi hace como... dos años.

- ... Pero hace dos años no nos conocíamos...

- Claro, pero pensé en ti... Aún no lo sabía sí poh... Ahora sé que eres tú en quién pensé.




domingo, 30 de mayo de 2010

Regla



Hagámosla simple;
hay días en que no me soporto, y no tienes porqué hacerlo tú.
Vámonos a dormir y hablemos mañana.



jueves, 27 de mayo de 2010

Cuerdagridulce




Y a quién me vuelva a decir loca,
le voy a contestar que eso era antes.

En un descuido del oficio,
me hice cuerda...
o hice una cuerda...
o somos una cuerda...
No sé.

Lo que sí, varía.
Porque depende, siempre.
Y en eso reside toda la gracia,
de lo que soy o haga.

Si va dulce estará entre mis manos,
una en cada una, yo sentada en la tabla,
como niña.

Si va agrio estará en mi cuello,
apretando, yo colgando,
como muerta.

Y si es agridulce, como suele,
estará bajo mis pies,
en altura, yo caminando,
como loca.




domingo, 23 de mayo de 2010

Insiste y encuentra


Erupo, sigiloso, se acerca a la espalda de Nola, su compañera de clase que figura sentada metía en la suya. Ya atrás de ella, Erupo deja caer sus manos sobre los hombros descubiertos de Nola.


Nola: ¡Noo poh Erupo! ¡Qué hueá!.. Tienes las manos heladas.

Erupo: Ayy, pero qué onda...

Nola: No, de verdad. Córtala.

Erupo: Yaa... Cuática. Mira... ¿Cómo le hago lo mismo a Bianza y no dice ná?

Bianza: Jaj, no, es que... No están heladas tus manos en realidad...

Erupo: De hecho... Sí... Oye Nola... Mis manos no están heladas.

Nola: No, no están heladas, es más simple... No te soporto.



sábado, 22 de mayo de 2010

Pero quizás ya sea hora de...


La nobleza es extraña por muda,
para mentir hay que tener un plan.
La realidad posa siempre desnuda,
aunque fuí asaltado, pagarán.

Muere pronto ese que no pide ayuda,
el mar se lleva rencor capitán.
Falsa grandeza del alma tozuda,
los vientos mala suerte traerán.

Al borde de caer pesan razones,
estan las dos opciones, puede ser,
que el ayer se ve mejor en cajones.

Y hoy día mucho pa' qué ver,
suelen tardarse valiosas lecciones,
cuando ocurra entonces vas a saber.


Ignacia Nadales.
16.505.421 - 4

miércoles, 19 de mayo de 2010

- 7



Eres amable.
Y no digo cordial,
sino que como quién,
conociéndote menos,
diría admirable,
y un poco más,
diría adorable.


- K

Jueces de nada

"Déjate caer sin parar tu caída
sin miedo al fondo de la sombra
Sin miedo al enigma de ti mismo.
Acaso encuentren una luz sin noche
Perdida en las grietas de los precipicios"

Vicente Huidobro.


Sí. Me ahorco con los pies, me saco las costras, me enveneno sin culpa, envejezco toda de una y pierdo apropósito. Pero fíjese, me siempre implica yo; es contra mí, y nadie más. A mi favor diré también, que a pesar de lo que creen saber de hábitos y taxonomías, yo en realidad no sé dañar, ni siquiera a mí. Caigo demasiado ancha para rozar con algo. Es en este viaje donde los veo subiendo por la espalda del que cometió la torpeza de agacharse y jalando el pelo del que va un metro más arriba. Mientras, voy en mi cuarto suicidio del mes, y aunque aún no tengo la certeza de como vuelvo al borde, me encuentro cayendo a menudo y las heridas se cosen con papel. Sucede que entre muerte y muerte entendí la vida. Y la vivo. Entonces, ¿quién realmente conlleva el daño? ¿el que se muere por vivir o el que muere sin vivir? Ustedes dirían ¿el que se mata por caer o el que se mata por subir? Desde aquí especulo porque puedo. Es tan obvio arpías. Ni una sola gota de ésta sangre bajo sus uñas. Si alguien flagela estas carnes, soy y seré yo, y sé que no entienden el placer del crecer. Pero allá ustedes, porque aquí es al revés. Paso de sermones, mis tesoros a los míos, y en cofres bajo el mar es donde debiera quedarme. Ustedes, no sé. Intenten morirse. Quizás sólo así comprendan que no necesitaban ser altos, sino ligeros. Por último declaro, que puede que nada de lo que he expuesto y creo sea correcto, pero sin embargo sí lo es, que ésta duda, ustedes no la dirían. Y es por eso que esta correspondencia la comienzo (y termino también) yo, una vez más contestando preguntas que no me hacen remito cayendo a un kilómetro por hora.


domingo, 16 de mayo de 2010

Me caes pésimo



Mientras caminabas hacia mí, tuviste el descaro de sonreír, como si no fuera ya insoportable el sólo hecho de que existas y que camines hacia mí.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Tengo una cita cuando llueva.


El bochorno del cielo nos recordará ir por el abrigo. Ahí viene. Y a la paz, otra vez la trae la locura de lo profundo creyéndolo eterno, otra vez un zumbido abatido por un golpe botando los dados.La escenografía nos mimetizará de adversión cuando nos inundemos. Desastres naturales que pintan nuestros paisajes. Nadie nos ve nunca. Un manto que es la puerta de tu cama, que es la oscuridad y el silencio, que es las horas muertas tan vivas. Y cuando venga el mar inverso cayendo en hilitos, creeremos que estamos protegidos contra todo aquello que ojalá fuera nada. Quizás en ese momento te dé este beso que me trago justo ahora. Te diré que he querido dejar de ser mía y no me haz dejado. Y que sin embargo podría quedarme aquí, a tres centímetros de tus hombros. Te contaré que tu nariz no siente vergüenza con la mía cuando detalles no saben de día ni ocasión, sino que son fondo y forma de todo lo que hay entre tu nariz y la mía, entre mi nariz y la tuya. Te pediré que me alivies la carga de tu equipaje, hemos viajado bastante y, por ti y por mí, parece que ya no regresé. Por último te advertiré, cuando esté a punto de renunciar, que no iré a lugar alguno sin saber como es esperar en tu compañía.

domingo, 9 de mayo de 2010

Delirios de Realeza


El asombroso palacio de la reina de Azlanisburguia ha terminado su restauración tras la seguidilla de combustiones espontáneas de las que fue víctima el aposento de una de las reinas blancas más recordadas en el continente nor-borial. Desde la noche de anteayer o ayer, 31 de Junio, la otrora residencia de Antonia de la Fe II se encuentra abierta a casi todo público desde las 26 y hasta las 11 horas.

Entre las principales atracciones del castillo se encuentra el alguna vez exhuberante zoológico privado escondido en el subterráneo con conección a una de las tres lagunas fluorescentes de la región septentrional. Los jardines traseros cubiertos de flores ordenadas por forma, olor, color, tamaño y número de pétalos, ofrecen al turista terrenal la perfección hecha naturaleza en un espectáculo digno de ser encontrado en el séptimo y octavo cielo.

Una multiplicidad de mitos en torno al palacio y sus secretos se han podido derribar satisfactoriamente. La realidad supera a la ficción en cada paso, siendo ciertas las habitaciones de proporciones exhorbitantes que en un embrollo arquitectónico inigualable constan entre otros detalles, con columpios kilométricos dentro de las recámaras, comedores en medio de piscinas de agualluvia, escaleras de diamantes rojos, techos de niebla y cortinas de nubes orientales y seda. Sin embargo uno de los rincones más intrigantes consiste en la habitación número 421, nunca antes abierta a casi todo el público.

Cuenta la leyenda que la reina Antonia vivió un secreto romance con el rey de la lejana provincia de Aiugrubsinalza, el noble Francisco de la Prudencia. El amorío habría nacido y vuelto inmortal durante la celebración del matrimonio de los vecinos reyes istócratas Carlotita La Altiva y Vicento El Robusto. Se dice que se casaron ese mismo día cuando todos los invitados hubieron retirádose de la Iglesia de la Fortuita Trinidad. Se cuenta que el vínculo oculto se mantenía a través de extensísimas cartas que se enviaban desde un reino al otro con una bandada de flamencos albinos. Los ancianos menos muertos cuentan que su amor era tan real que podía ser visto por cualquiera durante el ocaso o el alba atravesando el firmamento. La lista de obsequios enviados y recibidos por ambas partes es extensa y de las más diversas índole; planetas olvidados, triceratops machos, brocolis dulces, poemas en lenguas angélicales y pinturas talladas en puntos, entre otros.

La versión más aceptada por los historiadores acerca de la imposibilidad de este romance versa sobre una celopatía con rasgos edipianos por parte de la única hija del rey Francisco; Einad Alle de la Gratitud. Con carácter de trastorno infernal y mortal, la infanta dependió durante toda su vida de extensos tratamientos de mitomanía orgánica y analgésicos erosionadores de hipotálamo. En una ocasión la princesa de la Gratitud envió una manada de dientes de sable y jabalíes salvajes al reino de la reina Antonia con la finalidad de acribillarla contra el bosque de robles espinoso que protege el palacio real. Desde aquél episodio el matrimonio de aire limpio no volvió a verse jamás. Por el bien de la débil persona acordaron sin acuerdo encontrarse en la vida siguiente. Luego de un año lunar y justo antes de suicidarse por asfixia tragando libros de poesía, Antonia de la Fe II confió la llave de la habitación 421 al Banco de Tradiciones Ocultas del Valle Virutt con orden de ser entregada a la tercera descendiente de la princesa Einad Alle. La semana pasada y tras casi un siglo de los hechos, Einad IV, indulgente al histórico lío romántico, hizo entrega del manojo de llaves al departamento de Cultura del reino de Azlanisburguia.

Dentro de la enigmática habitación se documentaron alrededor de dieciséis millones - k objetos, los cuales han sido extraordinariamente difíciles de inventariar debido a sus desconocidas procedencias y naturalezas. Según los expertos, los objetos corresponderían a proyectos de regalos para el rey Francisco de la Prudencia. Sin duda lo más llamativo y azucarado de la particular historia es la paralela existencia de un cuarto similar en propósito en el palacio de Felipe el Prudente en la habitación 505. Lo más probable es que ninguno de ellos supo jamás de estas existencias, fehacientemente al menos. Luego de colgar en los faroles del continente la noticia del suicidio de la reina Antonia, el rey Francisco murió tres día después en su alcoba. Tras una serie de suspiros llorosos sufrió un paro respiratorio-nostágico, señalaría su médico personal. Luego de la tragedia, su hija Einad I se sumergió en aguas profundas junto con sus caballos y cuervos bajo la implacable llegada del fulminante invierno de fin de siglo, congelando como de costumbre todo a su paso, transformándola a ella y sus animales en la conocida Estatua de la Incomprensión, ubicada en quién sabe dónde.

sábado, 8 de mayo de 2010

Dulce

Mi papá es el mejor de todos. Este verano me llevó a todos los lugares donde quise ir. Me compró una X Box 360 y un notebook para la escuela. Dijo que el negocio va bien. Mi papá les vende harina especial a los pasteleros de la ciudad para que hagan los mejores pasteles. Nunca he probado los pasteles que hacen, pero deben ser deliciosos. Papá dice que aún no tengo edad para probarlos. A papá lo llaman por celular a cada rato para pedirle más harina. La vende en bolsas pequeñas, a veces en papelitos. Dice siempre que la gente es muy golosa y que gracias a eso tenemos todo lo que tenemos. Hasta los carabineros le tienen envidia. Siempre cuando lo miran mucho nos vamos a otro lugar. Este verano nos cambiamos tres veces de casa. Un día un carabinero vino a hablar con papá y no pidió permiso para entrar. No me gustó eso. Le quitaron toda la harina y se lo llevaron a otro lugar. Ayer lo fui a visitar con mi abuela a donde vive ahora. Está en una habitación que sólo tiene una cama para que descanse mucho por todo el trabajo que ha hecho este verano... Porque mi papá es el mejor de todos.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Y los últimos serán los primeros.

Por detrás de sus rodillas se le acercaba un perro. “Sale hueón, sale” le decía y daba pisotones al suelo. Intentaba por tercera vez comunicarse con ella, se demoraba, no así la noche. Frustrada se devolvió a su casa. Hasta la reja la siguió el negro animal que desistió de acompañarla tras un aspaviento irritado que poco tenía que ver con él. Con un animal me basta, pensaba. Entró repasando que todo estuviera en orden; casa, mesa, loza. Una hora y cuarto más tarde llegó la mujer excusándose del celular en silencio y antes de contar cualquier cosa sobre su viaje reparó: No regaste, y hay caca en la entrada ¡Ni que tuviéramos perro!.. Qué extraño, no la vi, respondió la acusada. Para la mujer era simple, la niña era torpe, y no demoró en hacérselo saber, con un tono violento y palabras punzantes, como siempre. Pero esta vez la niña no soportó los ladridos y tras un grito inhumano cerró la puerta tras de sí. Corrió por las calles, con el cuerpo asustado y sordo a los aullidos de la cuadra. Cuando se cansó, se sentó en la cuneta, aturdida, pero sin tristeza. Era domingo y sólo los animales aún vivían. Una conocida silueta se le acercó. Venga, venga, lo llamaba, pero el animal ésta vez no la quiso acompañar. Mostrándole los dientes la hizo llorar. Altivo pasó por delante de las rodillas de ella y se fue.

sábado, 1 de mayo de 2010

Azufre y alquitrán


El infierno lo conoces, arde y ahoga. Un ejemplo: Aspira. ¿Cuándo has sido prudente?, más lejos aún está el cuerpo y sus necesidades y ya inalcanzable una vida sin muerte. ¿Qué es el cuidado? ¿Cuidado de qué o para qué? Aspira. ¿Sientes cómo te quitas de ti? Lleva años, ¿pero si te dijera que ya llevas los suficientes y este es el último día?... Lo sabía, sigues aspirando. Te sobra y molesta todo lo que hace bien, eliges todo lo que hace mal sin siquiera pensarlo. Eres consecuente, peligrosamente consecuente. Aspira más fuerte. ¿Te molesta? Tose. Aspira otra vez. No botes, aspira de nuevo. ¿Ya no quieres? Bueno ¿te matas o no te matas? Ah... claro, el límite. Aspira. ¿Sientes cómo te complace el daño? Si no existiera la forma de matarse la inventarías. No quieres ser inmortal, quieres ser mortal y tentar a la muerte, cada día, hasta que llegue. A ver quién puede más. A ver quién puede prohibirte lo prohibido. A ver quién dice que encuentra su paz negándose al placer ¿Y si tú paz está en el infierno? Aspira, el infierno eres tú.