conocer un lugar muy alto,
otro muy solo,
otro muy exótico
y por último uno de aguas transparentes.
Quiero tener una casa con muchas ventanas
para que entre mucha luz,
una cama gigante,
y un baño que combine.
También mucho espacio libre
para hacer muchas fiestas,
camas que sobren,
y unos seis parlantes mínimo.
Quiero ser igual de querida, de saludable y de delgada.
Quiero no tener que llegar a usar tarjetas de crédito,
por necesidad o por ambición,
no las quiero usar.
Quiero que mi astigmatismo no avance.
No quiero enterrar a los ke quiero,
menos a mi mamá.
Quiero morir acompañada.
Quiero trabajar en algo que me guste,
ni siquiera sé si en lo que estoy estudiando...
Pero no quiero llegar a tirar licencias
por depresión o estrés.
Quiero ser una adulta
no olvidando que fui joven,
que fui niña y
un día no sabía caminar.
Quiero un hombre que me ame siempre,
a su manera si quiere,
pero siempre.
Quiero cuidar una plantita
y que no se me muera,
¡por lo menos una!
Quiero escribir un libro,
hacerme un tatuaje
y tener un hijo.
Estas tres cosas,
están reservadas para un tiempo lejano
en que tenga claro;
que quiero y tengo que escribir,
que quiero plasmarme en la piel,
y con quien quiero trascender en esta tierra.
En querer no hay engaño.