miércoles, 19 de mayo de 2010

- 7



Eres amable.
Y no digo cordial,
sino que como quién,
conociéndote menos,
diría admirable,
y un poco más,
diría adorable.


- K

Jueces de nada

"Déjate caer sin parar tu caída
sin miedo al fondo de la sombra
Sin miedo al enigma de ti mismo.
Acaso encuentren una luz sin noche
Perdida en las grietas de los precipicios"

Vicente Huidobro.


Sí. Me ahorco con los pies, me saco las costras, me enveneno sin culpa, envejezco toda de una y pierdo apropósito. Pero fíjese, me siempre implica yo; es contra mí, y nadie más. A mi favor diré también, que a pesar de lo que creen saber de hábitos y taxonomías, yo en realidad no sé dañar, ni siquiera a mí. Caigo demasiado ancha para rozar con algo. Es en este viaje donde los veo subiendo por la espalda del que cometió la torpeza de agacharse y jalando el pelo del que va un metro más arriba. Mientras, voy en mi cuarto suicidio del mes, y aunque aún no tengo la certeza de como vuelvo al borde, me encuentro cayendo a menudo y las heridas se cosen con papel. Sucede que entre muerte y muerte entendí la vida. Y la vivo. Entonces, ¿quién realmente conlleva el daño? ¿el que se muere por vivir o el que muere sin vivir? Ustedes dirían ¿el que se mata por caer o el que se mata por subir? Desde aquí especulo porque puedo. Es tan obvio arpías. Ni una sola gota de ésta sangre bajo sus uñas. Si alguien flagela estas carnes, soy y seré yo, y sé que no entienden el placer del crecer. Pero allá ustedes, porque aquí es al revés. Paso de sermones, mis tesoros a los míos, y en cofres bajo el mar es donde debiera quedarme. Ustedes, no sé. Intenten morirse. Quizás sólo así comprendan que no necesitaban ser altos, sino ligeros. Por último declaro, que puede que nada de lo que he expuesto y creo sea correcto, pero sin embargo sí lo es, que ésta duda, ustedes no la dirían. Y es por eso que esta correspondencia la comienzo (y termino también) yo, una vez más contestando preguntas que no me hacen remito cayendo a un kilómetro por hora.


domingo, 16 de mayo de 2010

Me caes pésimo



Mientras caminabas hacia mí, tuviste el descaro de sonreír, como si no fuera ya insoportable el sólo hecho de que existas y que camines hacia mí.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Tengo una cita cuando llueva.


El bochorno del cielo nos recordará ir por el abrigo. Ahí viene. Y a la paz, otra vez la trae la locura de lo profundo creyéndolo eterno, otra vez un zumbido abatido por un golpe botando los dados.La escenografía nos mimetizará de adversión cuando nos inundemos. Desastres naturales que pintan nuestros paisajes. Nadie nos ve nunca. Un manto que es la puerta de tu cama, que es la oscuridad y el silencio, que es las horas muertas tan vivas. Y cuando venga el mar inverso cayendo en hilitos, creeremos que estamos protegidos contra todo aquello que ojalá fuera nada. Quizás en ese momento te dé este beso que me trago justo ahora. Te diré que he querido dejar de ser mía y no me haz dejado. Y que sin embargo podría quedarme aquí, a tres centímetros de tus hombros. Te contaré que tu nariz no siente vergüenza con la mía cuando detalles no saben de día ni ocasión, sino que son fondo y forma de todo lo que hay entre tu nariz y la mía, entre mi nariz y la tuya. Te pediré que me alivies la carga de tu equipaje, hemos viajado bastante y, por ti y por mí, parece que ya no regresé. Por último te advertiré, cuando esté a punto de renunciar, que no iré a lugar alguno sin saber como es esperar en tu compañía.

domingo, 9 de mayo de 2010

Delirios de Realeza


El asombroso palacio de la reina de Azlanisburguia ha terminado su restauración tras la seguidilla de combustiones espontáneas de las que fue víctima el aposento de una de las reinas blancas más recordadas en el continente nor-borial. Desde la noche de anteayer o ayer, 31 de Junio, la otrora residencia de Antonia de la Fe II se encuentra abierta a casi todo público desde las 26 y hasta las 11 horas.

Entre las principales atracciones del castillo se encuentra el alguna vez exhuberante zoológico privado escondido en el subterráneo con conección a una de las tres lagunas fluorescentes de la región septentrional. Los jardines traseros cubiertos de flores ordenadas por forma, olor, color, tamaño y número de pétalos, ofrecen al turista terrenal la perfección hecha naturaleza en un espectáculo digno de ser encontrado en el séptimo y octavo cielo.

Una multiplicidad de mitos en torno al palacio y sus secretos se han podido derribar satisfactoriamente. La realidad supera a la ficción en cada paso, siendo ciertas las habitaciones de proporciones exhorbitantes que en un embrollo arquitectónico inigualable constan entre otros detalles, con columpios kilométricos dentro de las recámaras, comedores en medio de piscinas de agualluvia, escaleras de diamantes rojos, techos de niebla y cortinas de nubes orientales y seda. Sin embargo uno de los rincones más intrigantes consiste en la habitación número 421, nunca antes abierta a casi todo el público.

Cuenta la leyenda que la reina Antonia vivió un secreto romance con el rey de la lejana provincia de Aiugrubsinalza, el noble Francisco de la Prudencia. El amorío habría nacido y vuelto inmortal durante la celebración del matrimonio de los vecinos reyes istócratas Carlotita La Altiva y Vicento El Robusto. Se dice que se casaron ese mismo día cuando todos los invitados hubieron retirádose de la Iglesia de la Fortuita Trinidad. Se cuenta que el vínculo oculto se mantenía a través de extensísimas cartas que se enviaban desde un reino al otro con una bandada de flamencos albinos. Los ancianos menos muertos cuentan que su amor era tan real que podía ser visto por cualquiera durante el ocaso o el alba atravesando el firmamento. La lista de obsequios enviados y recibidos por ambas partes es extensa y de las más diversas índole; planetas olvidados, triceratops machos, brocolis dulces, poemas en lenguas angélicales y pinturas talladas en puntos, entre otros.

La versión más aceptada por los historiadores acerca de la imposibilidad de este romance versa sobre una celopatía con rasgos edipianos por parte de la única hija del rey Francisco; Einad Alle de la Gratitud. Con carácter de trastorno infernal y mortal, la infanta dependió durante toda su vida de extensos tratamientos de mitomanía orgánica y analgésicos erosionadores de hipotálamo. En una ocasión la princesa de la Gratitud envió una manada de dientes de sable y jabalíes salvajes al reino de la reina Antonia con la finalidad de acribillarla contra el bosque de robles espinoso que protege el palacio real. Desde aquél episodio el matrimonio de aire limpio no volvió a verse jamás. Por el bien de la débil persona acordaron sin acuerdo encontrarse en la vida siguiente. Luego de un año lunar y justo antes de suicidarse por asfixia tragando libros de poesía, Antonia de la Fe II confió la llave de la habitación 421 al Banco de Tradiciones Ocultas del Valle Virutt con orden de ser entregada a la tercera descendiente de la princesa Einad Alle. La semana pasada y tras casi un siglo de los hechos, Einad IV, indulgente al histórico lío romántico, hizo entrega del manojo de llaves al departamento de Cultura del reino de Azlanisburguia.

Dentro de la enigmática habitación se documentaron alrededor de dieciséis millones - k objetos, los cuales han sido extraordinariamente difíciles de inventariar debido a sus desconocidas procedencias y naturalezas. Según los expertos, los objetos corresponderían a proyectos de regalos para el rey Francisco de la Prudencia. Sin duda lo más llamativo y azucarado de la particular historia es la paralela existencia de un cuarto similar en propósito en el palacio de Felipe el Prudente en la habitación 505. Lo más probable es que ninguno de ellos supo jamás de estas existencias, fehacientemente al menos. Luego de colgar en los faroles del continente la noticia del suicidio de la reina Antonia, el rey Francisco murió tres día después en su alcoba. Tras una serie de suspiros llorosos sufrió un paro respiratorio-nostágico, señalaría su médico personal. Luego de la tragedia, su hija Einad I se sumergió en aguas profundas junto con sus caballos y cuervos bajo la implacable llegada del fulminante invierno de fin de siglo, congelando como de costumbre todo a su paso, transformándola a ella y sus animales en la conocida Estatua de la Incomprensión, ubicada en quién sabe dónde.

sábado, 8 de mayo de 2010

Dulce

Mi papá es el mejor de todos. Este verano me llevó a todos los lugares donde quise ir. Me compró una X Box 360 y un notebook para la escuela. Dijo que el negocio va bien. Mi papá les vende harina especial a los pasteleros de la ciudad para que hagan los mejores pasteles. Nunca he probado los pasteles que hacen, pero deben ser deliciosos. Papá dice que aún no tengo edad para probarlos. A papá lo llaman por celular a cada rato para pedirle más harina. La vende en bolsas pequeñas, a veces en papelitos. Dice siempre que la gente es muy golosa y que gracias a eso tenemos todo lo que tenemos. Hasta los carabineros le tienen envidia. Siempre cuando lo miran mucho nos vamos a otro lugar. Este verano nos cambiamos tres veces de casa. Un día un carabinero vino a hablar con papá y no pidió permiso para entrar. No me gustó eso. Le quitaron toda la harina y se lo llevaron a otro lugar. Ayer lo fui a visitar con mi abuela a donde vive ahora. Está en una habitación que sólo tiene una cama para que descanse mucho por todo el trabajo que ha hecho este verano... Porque mi papá es el mejor de todos.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Y los últimos serán los primeros.

Por detrás de sus rodillas se le acercaba un perro. “Sale hueón, sale” le decía y daba pisotones al suelo. Intentaba por tercera vez comunicarse con ella, se demoraba, no así la noche. Frustrada se devolvió a su casa. Hasta la reja la siguió el negro animal que desistió de acompañarla tras un aspaviento irritado que poco tenía que ver con él. Con un animal me basta, pensaba. Entró repasando que todo estuviera en orden; casa, mesa, loza. Una hora y cuarto más tarde llegó la mujer excusándose del celular en silencio y antes de contar cualquier cosa sobre su viaje reparó: No regaste, y hay caca en la entrada ¡Ni que tuviéramos perro!.. Qué extraño, no la vi, respondió la acusada. Para la mujer era simple, la niña era torpe, y no demoró en hacérselo saber, con un tono violento y palabras punzantes, como siempre. Pero esta vez la niña no soportó los ladridos y tras un grito inhumano cerró la puerta tras de sí. Corrió por las calles, con el cuerpo asustado y sordo a los aullidos de la cuadra. Cuando se cansó, se sentó en la cuneta, aturdida, pero sin tristeza. Era domingo y sólo los animales aún vivían. Una conocida silueta se le acercó. Venga, venga, lo llamaba, pero el animal ésta vez no la quiso acompañar. Mostrándole los dientes la hizo llorar. Altivo pasó por delante de las rodillas de ella y se fue.

sábado, 1 de mayo de 2010

Azufre y alquitrán


El infierno lo conoces, arde y ahoga. Un ejemplo: Aspira. ¿Cuándo has sido prudente?, más lejos aún está el cuerpo y sus necesidades y ya inalcanzable una vida sin muerte. ¿Qué es el cuidado? ¿Cuidado de qué o para qué? Aspira. ¿Sientes cómo te quitas de ti? Lleva años, ¿pero si te dijera que ya llevas los suficientes y este es el último día?... Lo sabía, sigues aspirando. Te sobra y molesta todo lo que hace bien, eliges todo lo que hace mal sin siquiera pensarlo. Eres consecuente, peligrosamente consecuente. Aspira más fuerte. ¿Te molesta? Tose. Aspira otra vez. No botes, aspira de nuevo. ¿Ya no quieres? Bueno ¿te matas o no te matas? Ah... claro, el límite. Aspira. ¿Sientes cómo te complace el daño? Si no existiera la forma de matarse la inventarías. No quieres ser inmortal, quieres ser mortal y tentar a la muerte, cada día, hasta que llegue. A ver quién puede más. A ver quién puede prohibirte lo prohibido. A ver quién dice que encuentra su paz negándose al placer ¿Y si tú paz está en el infierno? Aspira, el infierno eres tú.

jueves, 29 de abril de 2010

Así fue un 28 de Abril.


Anagnorisis gris en un intento de mudar la fortuna a su favor, desencadenó la crisis, clímax y desenlace. Una Biblia, si no quiere oír, lea. Un viejo de cincuenta y cinco reclama, mientras un niño de ocho llora y esto mientras un joven de veintidós reclama y llora. Y la bufanda que no abrigará a nadie. El cuento con doble argumentación que nunca se supo que la tenía, sino hasta el final. Adivinen compañeros, el cuento se cayó. Lluvia azul, gris, matanza de osadías, agricultura y arte. Una cueva, calentita, sola, triste. Sol de invierno desde la galaxia hasta los ojos. La doctora dictamina que el seguimiento psicológico arroja resultados similares, por lo tanto se da de alta al paciente número ocho, adelante, tome desayuno. Un oso panda que no había dormido se transformaba en sapo y la gente lo miraba llorar mientras mutaba. Dos susurros. En un mundo paralelo más cercano, una sirena cantaba sin abrir la boca, se desescamaba de a poquito y le dolía, pero era sirena, había que mirarla. Los cuentos mejor los escribo, vivirlos se puso complejo. Entonces con toda la ausencia te voy tan lejos, y no tiene que ver contigo, hoy al menos y construyo un telar funcional, inocente, crudo, humilde, gracioso y correcto. Sí, mejor ya no me disfrazo de colores, los invento no más. La carta Gantt se cumplió como rezaba, caminar, comer, recoger, llevar, entregar, cumplir, validar, ir, viajar. Tres susurros. Sin la chaqueta de cuerina, pero siempre con la lupa, la detective del Lejano Oeste desbarata un posible plan para ser espiada, que luego descubre ser el resultado de paranoias y azares, pero también puede ser muy sí lo del plan, el caso no está cerrado, hay pistas criminales. El payaso jubilado no deja de bromear; se ríe del pelo de ella, del ojo de él y todos podrían burlarse de que es un payaso. Da igual, nadie creería que jubiló, ni él. ¡Tan cerca! Marco... Polo... Marco... Polo... Pan... P... Sí, bienvenido a Beverly Hills... ¿Será como ella? ¿o cómo ella quizás? Y esto sí que da lo mismo, no soluciona ni cambia ni significa nada, es solo por... entrenar el masoquismo. La industria de la información se tragaba a los niñitos y les mostraba como producen millones de billet... de ejemplares. La encargada del tour dice; entonces agarran el cuchillo mantequillero, cruzan el pan de un extremo a otro, lo abren, echan una lámina de queso, una rodaja de tomate, espolvorean orégano y cierran, presionan, calientan y se va directo por fibra óptica a impresión. La guionista y directora de arte se paseaba con gafas oscuras por las inmediaciones en un liviano y soso trabajo de imaginería en torno a su próxima película que aún no crea. A la derecha podemos ver un tiburón blanco, su colmillo pesa entre una tonelada y una tonelada y media, a la izquierda tenemos a dos focas jugando con una pelota en tonalidades magenta, amarillo y cyan. Interrogatorio, sin extorsión más que la gratitud y el decoro. Un estudiante hablando de sus estudios... cosa más aburrida, no quiero contestarle señor, no , no quiero, el metalenguaje no es lo mío, pero gracias por obligarme a ser agradecida y decorosa. ¡Un susurro escondido! pero la detective anda alerta y lo descubrió sin más pistas que el silencio, este caso fue resuelto. El horóscopo de hoy te recuerda que hay luna llena, ¿hazle caso a los astros y enciérrate hasta que la hueá mengüe? ¿por favor? Ah, puta luna, te paseo, me tení chata. Otro susurro. Un amigo siempre es amigo. Dos amigos siempre son amigos. Tres amigos son siempre tres amigos. Un cogollo siempre zapatea a tres amigos. Y cuatro amigos y diez amigos. Obscenos, golosos, intoxicados, tan felices. De pronto un triste. Emergencia, camilla, respiración, resucitación. El enfermo se encontró con un espejo y se miró, es de vida o muerte. Hilos que unen, que separan; nudos, horca, látigo, no... Hilos. Si lo que une son hilos, di que son hilos, basta de metáforas, ¿acaso sabes cuál es el castigo para un quién? Cada uno a su paz; encontrada. ¿Qué sufra? Es bueno, pero tú y los hilos, hasta allí. Lluvia en la séptima región, cuando llega a la octava, ésta llueve por solidarizar y cuando la séptima ve eso, sonríe sol y la otra repite rayos, los lugareños no entendieron nada. Caminando distraída por la cuerda floja siempre va la bailarina, hay quien le anota los pasos. Ultra lejos terrícolas, ultra lejos. Rescate de escena: un borracho apoyado sobre el letrero de una peluquería como mirando cortes de pelo para disimular que no avanza. El camino mío es más provechoso que el de cualquiera en este buque, miren las ballenas copular con el navío, yo inventaré un océano. Sus oídos se extendían y terminaban en guitarras, bajos y baterías, sus manos en trazados, espacios y tiempos. Un susurro que es casi grito: Te he susurrado las últimas veinticuatro horas, te susurro una vez más para que no me escuches, en una hora más te susurro otra vez para que no me escuches también -dijo. El reloj se detiene por cuarenta minutos, irrecuperables después del trance, inquebrantables durante él, perdidos en quién sabe qué... cómo que quién? tú poh... puta sorry. Un momento, ¿aún es miércoles? le pregunté a la cuchara antes de atracar en las lentejas. Cuchara dijo que sí y las lentejas debieron esperar una bocanada de aire con los hombros derrotados, es el día más infinitamente colmado de lo que va de año. El susurro se hace grito; incomprensivo, manipulador, infantil... No, no hay más postre para ti!.. ¡Pero!.. Pero nada, se acabó el azúcar. Gris. Por favor no me susurres más. Y que se acabe este día, buenas noches.

martes, 27 de abril de 2010

Cuento homónimo

...............................No estás.
Quiero que estés. Estás.
Quiero que estés más. No estás.
Quiero no querer que estés más. Estás.
Quiero que mejor no estés. No estás.
Quiero no querer que estés. Estás.
Quiero que estés. Estás...

Quiero quererte. Estás.
Quiero quererte más. No estás.
Quiero no querer quererte más. Estás.
Quiero mejor no quererte. No estás.
Quiero no querer quererte. Estás.
Quiero quererte. Estás...

Quiero que estés y quererte. No estás.
Quiero que no estés más. No estás.

sábado, 24 de abril de 2010

Creo que sí, no sé


¿Y quién sabe sino? ¿Quién necesita más de mí y de ti que tú y yo? ¿No te lo gritan tus recuerdos y sueños? ¿No te lo ha dicho la suerte ya de tantas formas? ¿No lo ves en tus creaciones? ¿Acaso no hay certeza cuando piensas, cuando planeas, cuando haces, cuando despiertas? Lo que tejo se tensa, se relaja y avanza, la madeja disminuye para convertirse en algo, por ti. Aprendo a ordeñar vacas porque podrías necesitar calcio. ¿Por mí que hay además de todo lo intangible? Y claro que tienes razón si dices que es lo esencial, pero nadie se cubre el cuello con sueños cuando hace frío... Ojalá no tengas frío. Pienso en tu ropa, en tus colores, y por sobre todo, amando limpio, en tu niñez, que provoco mientras me entristezco. ¿No te parece jodidamente injusto? ¿No has aprendido nada de mis manías? Sin mentiras los silencios por sanidad duelen tanto o más cuando los oigo. No nacen de un conveniente desentendimiento como antes, sino de mi precaución al dolor, de mi amor por tu sonrisa, que provoco mientras lluevo. ¿Y qué haces tú cuando lo hago? Nada, por que no te permito mojarte, pero ¿hasta cuando te susurro en el viento mis lamentos? Presentes, constantes, impacientes, pacientes, padecientes, inconscientes, conscientes, en todo caso lo primero; presentes. Huelo a humo por cuadragésima vez en mi ventana por tu incendio. El fuego me ahoga y no me quema. Brilla sin resplandor ¿Cuántas veces tengo que irme para que vengas? No me dudas ni me dejas, yo a ti sí, pero luego corroboras y te regreso. Si tan sólo pudiera renunciarte, me disolvería en el no saber... Aún así contestaría lo que tú no por mí... Creo que sí, no sé. No querrías beber de mis ojos esta noche, te ahogarías de sal, y yo quisiera sólo serte dulce, porque tú lo haces siempre por mí... Así que no me mires y vete a dormir. Yo buscaré la manera de asumir que optar por uno u otro camino me llevan a lo mismo, con más o menos de ti, sufriendo de igual forma tus in/decisiones. No Volver se llama la utopía y hay otra tan o peor que se llama Empezar.

domingo, 18 de abril de 2010

Ave Lucía

.
Bajó Dios. Los trompetazos de la marcha nupcial unieron en silencio y al unísono las miradas de todos los invitados hacia las puertas de la iglesia. Lucía entraba sola, envuelta en un vaporoso vestido blanco invierno, combinando con el frío de junio y la lluvia de su rostro. Avanzaba por el pasillo frente a la atónita mirada de todos los presentes, más impactados que de costumbre. El velo de la novia estaba rasgado, su cabello en desorden contenido y los guantes evidentemente manchados. Sin embargo la rara paz de su rostro, ejercía un poder hipnótico. Los familiares más atentos notaron la ausencia del padre en el ritual. Algunos juraron haberlo visto afuera, hace no tanto, fumando como pidiendo cáncer. Dijo que la entregaría, pero no es tan extraño que finalmente no lo hiciera, pensaron. Ya en el altar, todo procedió como correspondía; sermón, votos y el beso. Tímidos aplausos. Mientras las primas lanzaban arroz cual bomba de humo, la madre y hermanas temblando de horror interrogaban a la novia
¡El día más feliz de mi vida debía ser completo!¡Y lo es! Explicaba entre sonrisas nerviosas a quienes comenzaban a llorar por el viejo inmóvil que no alcanzó a matar el cigarrillo. Subió Dios.

miércoles, 14 de abril de 2010

No vino ni se fue


Prendía un cigarro negro por hacer algo mejor que gritar. Quizás por primera vez en sus veintitrés años una fiesta de viernes por la noche le parecía un domingo en la tarde. No por lo aburrido ni mucho menos por lo tranquilo, sino por la sensación de final y principio. Su fiesta le era nostalgia desde ya. Cada invitado se le deshacía en abrazos y buenos deseos para el viaje sin aparente retorno a Tumbalí. A todos los presentes, más antes o más después, les contó la misma versión; una beca, piso barato y dinero ahorrado. Lo cierto es que lo más cierto casi nunca se cuenta, menos si humilla. Tenía motivos para callar, sobre todo cuando los “The Clash of the Thoug'z” sonaban tan fuerte. Para ella nada más retumbante que el nombre Lumián. Ésta vez, mejor, ni lo invitó. Y es que aunque fuera viernes por la noche pareciendo domingo en la tarde o lunes por la mañana con pinta de jueves anocheciendo, él fue siempre igual: jamás llegó, ni siquiera cuando la conoció. De eso se daba cuenta hoy; no hubo un ayer. Así que tomó su celular lleno de mensajes que no le envió y lo ahogó en un vaso de vodka lila que luego se empinó jurando volver en un año más.


martes, 13 de abril de 2010

Escena 1, toma 2


"No tengo ná' que pueda malgastar; sólo mi vida."
Mala.


Hago tratados con-migo,
los discutimos y los firmamos.
Si no los respetamos,
revisamos y repactamos.
Existen testigos, firman también,
pero como en un matrimonio:
por muy testigos,
nada que hacer frente a divorcio.

Inútil cuestionar, más aún reprochar.
Al menos yo, no funciono como se supone;
cuerda y consciente de mi bienestar,
sino todo lo contrario. Lo siento.
No esperen actos pulcros, por favor no.

En mi ritmo bailo, canto en mis notas,
en el proceso de conocer mis aptitudes
puedo caer y desafinar, es normal.
Yo lo entiendo, y me basta con eso,
no necesito jueces, sólo amigos.

Escribiré mis nuevas reglas,
impuestas por muchas razones,
olvidadas siempre por tan pocas,
pero siempre mías.

Conocí la voluntad y la respeté,
ahora, el control es engorroso,
imposible dirían muchos,
sobre todo en mis calzones.
Los que alcanzan a entenderlos, claro.

Me deleité en mi logro, ya sé cómo sabe.
Me cagué en el trofeo, también sé cómo sabe.
Voy de nuevo. Y de nuevo.
La excusa frente a la razón;
el querer contra el deber traducidos en poder,
y es tan difícil que entiendo que nadie lo entienda.


















lunes, 12 de abril de 2010

Zapallo



Su cabeza sobre las piernas cruzadas de ella, recibía tiernos cariños en el pelo mientras la escuchaba:

- ... Uno por uno, es uno, véla. Y cuando crímenes, tienen que disparos. Así que toma tu pistola. Yo ya he matado. La única verdad es mentira y con cobardes a ni una parte. Nadie se va a morir si te vas. Despabila y desconfía. Hierro, Cemento y Dagas. Elije no subir y no me encontrarás. Creciendo, sino mejor no vengas. Si te molesta lo que te digo, te lo digo igual.

Apartándose de las caricias de ella se irguió para quedar sentado a su lado y cuando quedaron cara a cara, le dijo:

- Te quiero... Y gracias por todo lo que me acabas de decir.



jueves, 8 de abril de 2010

I'm worried, i'll forget your faaacee


- Aló
- Llamaba para preguntarte si lo que te voy a contar a continuación lo soñé o sucedió...
- Ya...
- Estábamos recostados en tu cama, llevábamos un buen rato mirándonos fijo, hasta que preguntaste ¿qué ves en mis ojos?... A mí, te respondí, y sonreíste... ¿pasó?
- Eee... sí... Yo diría que sí.


miércoles, 7 de abril de 2010

Ooh Conchocolate!


Parte del quehacer universit... universístic... universitario, eso... No sabemos si estamos locos o tontos, pero estoy segura que fuimos los más felices...

- Oñee y ¿Por qué su agencia se llama así?

- Bueno...



O en volá de Abril...





domingo, 4 de abril de 2010

Notas sobre cuadro N° 7

Muchos colores interesantes mezclados burdamente con otros insípidos. Fuera de toda norma, pareciera que se han pintado primero los detalles y luego el grueso de la construcción de la pintura resultando casi un milagro que se sustente. Tiene muy poca luz. Extrañamente las sombras le dan la profundidad correcta, pero son sombras incorrectas. Insisto, tiene poca luz. Los brochazos amplios son sin duda lo más sincero y bello del cuadro. Se observan otros pincelazos tan cuidados que no se comprende si es una búsqueda errática de perfección o intencionales cuotas de control. La escena es incoherente, para ser parte de una exposición realista*. Aún así, la pintura evidencia un muy buen intento en su origen que se pierde hacia el final del trabajo. Es más, pareciera que no lo ha pintado una sola persona, sino al menos tres. La resolución es dudosa**


* Confirmar que el cuadro ha sido enviado a la exposición correcta.
** Solicitar mayor información acerca del autor, situación en la que se encontraba y fecha de inicio y término de la obra.

viernes, 2 de abril de 2010

También te escribo lejos de lo que te digo



Todo el odio y todo el amor
legítimamente juntos y palpitantes
dentro de la única persona
que es, fue y siempre será;
¿qué hace uno sino llorar de incertidumbre?